Agosto, mes de las personas adultas mayores. Mucho que celebrar y también que reflexionar

Vivir Bien

Una vez más llega agosto. Poco a poco y sin que nadie en particular lo declarara tal cual, en México se ha convertido en el mes de las personas adultas mayores aunque el día en específico es el 28 de agosto.

El año pasado, en este mismo espacio, hicimos un muy breve recuento de lo que ha sucedido en el ámbito internacional desde que en 1982 se realizó la I Asamblea Mundial sobre Envejecimiento en Viena. Pero, qué hay de lo que ha pasado en México.

Pues bien, una fecha que igualmente es referente es el año 2000 cuando fue publicada la primera Ley de los Derechos de las Personas en el entonces Distrito Federal y dos años después se hizo a nivel federal.

Posteriormente, hubo dos eventos de enorme importancia por el impacto en la población adulta mayor, en 2003, fue publicada la “Ley que establece el derecho a la pensión alimentaria para los adultos mayores de sesenta y ocho años, residentes en el Distrito Federal”. En tanto, en el ámbito federal el programa pensión para adultos mayores de 65 años y más operó de 2013 a 2019. A partir de 2019, sólo existe una modalidad de pensión no contributiva a nivel nacional. Aún no cuenta con una ley que la respalde como un derecho, por lo que se trata de un programa.

México cuenta con instituciones, programas, acciones, presupuesto, investigación, organizaciones no gubernamentales y un activo de personas adultas mayores que en conjunto conforman la política pública para las personas mayores.

A casi 20 años de la primera ley, resulta una tarea impostergable su actualización ya que nuevos actores han surgido (entre ellos el Instituto Nacional de Geriatría, creado en 2008 y descentralizado en 2012) y hay también nuevos retos por atender de cara a una población que aumenta y que poco a poco va cambiando su perfil sociodemográfico.

Cinco son los retos a destacar, no quiere decir que sean lo únicos:

  1. a) las personas de 60 años y más gozan de mejor salud, son independientes por más tiempo y muchos prolongan su vida laboral, ya sea por gusto, por necesidad o por ambas. El marco normativo debe asegurar las mismas condiciones de participación laboral independientemente de la edad y los gobiernos, propiciar la contratación de personas mayores.
  1. b) el aumento de la esperanza de vida significa un nuevo reto, el de los cuidados de largo plazo, lo cual es también una oportunidad para ofrecer una cantidad innumerable de nuevos servicios y crear nuevas profesiones. El así llamado “silver market” está en franco crecimiento.
  2. c) adecuar el marco normativo a la aprobación de acuerdos internacionales que serían vinculantes en el caso de que México decidiera firmarlos y ratificarlos, específicamente la Convención Interamericana sobre los Derechos Humanos de las Personas Adultas Mayores aprobada por la Organización de Estados Americanos (OEA) en 2015.
  1. d) Resaltar y fortalecer el papel de las organizaciones no gubernamentales cuyo trabajo ha sido sustancial para atender las necesidades de la población adulta mayor, en particular, aquella que se encuentra en condiciones de alta vulnerabilidad. Sin duda, el Estado mexicano debe ser el garante de los derechos de las personas mayores, pero en un contexto de gobernanza, el reconocimiento y la participación activa de otros actores no solo es necesaria sino deseable. Finalmente, la agenda de gobierno no se construye en los escritorios de las oficinas de gobierno, sino con la participación de todos los actores involucrados en el envejecimiento saludable.
  1. e) Mejorar las condiciones de vida de la población adulta mayor de la manera más homogénea posible, reconociendo las diferencias entre los estados, los municipios y las localidades, pero partiendo del reconocimiento y el ejercicio de los derechos e incorporar la visión de derechos humanos.

Así las cosas, hay mucho que celebrar y también mucho que reflexionar sobre la sociedad que queremos construir de cara al envejecimiento, la vejez y la longevidad de la población mexicana. Sirva también para compartir con nuestros lectores un pedacito de nuestro manifiesto.

“Llegar a la vejez tiene un gran valor pero llegar informados le da otro sentido, y esa es nuestra razón de ser, transformar la vida haciendo cambios, no sólo en las personas mayores, sino en la sociedad, cambios que nos ayuden a entender, la importancia de VIVIR BIEN.”